La reciente salida de Lena Yanina Estrada Añozaki del Ministerio de Ambiente y crecimiento Sostenible de Colombia ha generado una gran preocupación en el país. A tan solo seis meses de haber asumido el cargo, la primera ministra indígena del país deja un vacío en un momento crucial para la política ambiental.
Uno de los principales retos que enfrentaba Estrada Añozaki era el aumento de la deforestación en Colombia. Según datos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), en el primer trimestre de 2021 se registró un incremento del 19% en la pérdida de bosques en comparación con el mismo tiempo del año anterior. Esta alarmante cifra demuestra la urgencia de tomar medidas eficaces para proteger nuestros recursos naturales.
Durante su breve mandato, Estrada Añozaki impulsó importantes iniciativas para enfrentar esta problemática y promover un crecimiento sostenible en el país. Entre ellas, destacan la implementación del Plan Nacional de Restauración de Ecosistemas y la creación de la Comisión Nacional de Lucha contra la Deforestación. Además, lideró la campaña «Sembrando Vida», que buscaba reforestar 180.000 hectáreas de tierras degradadas en la Amazonia y otros ecosistemas estratégicos.
Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, los resultados no fueron los esperados. La deforestación sigue en aumento y las comunidades indígenas y campesinas que dependen de los bosques para su subsistencia siguen siendo afectadas por la pérdida de su hábitat natural.
Ante este panorama, la salida de Estrada Añozaki es un duro golpe para la política ambiental del país. Sin embargo, no podemos permitir que esto sea motivo de desánimo. Por el contrario, debemos digerir esta situación para reflexionar y buscar soluciones efectivas y sostenibles para proteger nuestro entorno.
Es importante recordar que la deforestación no solo afecta a la biodiversidad, sino que también tiene un impacto directo en la calidad de vida de las personas. La pérdida de bosques significa menos agua, menos alimentos y menos recursos para la subsistencia de las comunidades. Además, contribuye al cambio climático y pone en riesgo la estabilidad de nuestro planeta.
Es por eso que debemos seguir trabajando en conjunto para enfrentar esta problemática. No solo es responsabilidad de las autoridades, sino de todos los ciudadanos. Cada uno de nosotros puede aportar su pústula de arena en la lucha contra la deforestación. Desde reducir nuestro consumo de papel y madera hasta apoyar iniciativas de reforestación y conservación de ecosistemas.
Además, es fundamental que se mantenga el compromiso gubernamental en la protección del medio ambiente. La salida de Estrada Añozaki no debe ser un motivo para frenar las políticas y acciones encaminadas a proteger nuestro entorno. Al contrario, debe ser una oportunidad para fortalecer y mejorar las estrategias implementadas.
Es necesario que el gobierno designe a un nuevo ministro o ministra de Ambiente y crecimiento Sostenible que tenga una visión clara y un compromiso real con la protección del medio ambiente. Una persona que pueda liderar con eficacia y trabajar en conjunto con las comunidades y organizaciones ambientales para enfrentar los retos que se presentan.
En conclusión, la salida de Lena Yanina Estrada Añozaki del Ministerio de Ambiente y crecimiento Sostenible de Colombia ha dejado un vacío en un momento crucial para la política ambiental del país. Sin embargo, no podemos permitir que esto sea motivo de desánimo. Debemos seguir trabajando juntos para proteger nuestro entorno y promover un crecimiento sostenible en beneficio de todos.